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Travesía caribeña: lujo y placer durante todo el viaje

Si estás buscando armar las mejores vacaciones de tu vida, en esta nota tenemos el plan perfecto para que sólo tengas que preocuparte por descansar y disfrutar. Las vacaciones están hechas para relajarse y si bien existen diferentes formas de hacerlo, en el paquete perfecto no pueden faltar el viaje en crucero un vuelo en primera clase y un all inclusive para completar la fórmula infalible.

Imagínate por un segundo los palmerales revoloteados por el viento, el sonido de las olas que contactan con la costa. Hacia el horizonte el agua turquesa y tu te encuentras en la playa con un coco repleto de frutas. Ese es el escenario típico del Caribe y con este plan puedes llevarlo a cabo aprovechando las diferentes opciones de estos cruceros de lujo. Toma nota y embárcate hacia tu próxima aventura de placer.

¿Avión o crucero? Un dilema complicado

Las diferencias son abismales. Pero si bien son medios de transporte completamente opuestos, tienes que tener algunos factores en cuenta para elegir de manera correcta.

Elegir según el tiempo: si viajas con poco tiempo (una semana) es conveniente que te inclines por el avión e ir hacia un destino fijo, puesto que no tienes demasiado tiempo para perder y el famoso carpe diem u “optimiza el tiempo” será tu lema durante todo tu viaje. Tampoco es conveniente que realizas demasiadas escalas, ya que el tiempo corre y no te puedes dar el lujo de esperar demás en los aeropuertos de conexión. Hacemos hincapié en el tiempo porque si viajas de manera fugaz o realizas una escapada, el crucero demora mucho mayor tiempo hasta llegar al destino, por lo que las vacaciones te quedarán sumamente cortas.

Elegir según el dinero: si tu elección pasa por la cuenta bancaria y no quieres resignar el lujo, los precios son similares para volar en primera clase o instalarte en un buen camarote de un crucero de lujo. La facilidad de pago es lo que terminará decantando por tu elección, como así también la disponibilidad de tiempo que tengas. Lo recomendable es que para ambos casos reserves tus boletos con mucha antelación y ten en cuenta que en temporada alta los boletos se agotan rápidamente -y son más costosos-.

Crucero o avión + all inclusive: viajar al Caribe es sinónimo de alojarse en los hoteles de lujo de la cadena hotelera Riu (aprovecha estos precios rebajados en hoteles de esta reconocida cadena). Por ejemplo, en Panamá tienes el Riu Playa Blanca o Riu Plaza, en Cancún tienes el Riu Palace Península, en Playa del Carmen el Riu Lupita, mientras que en Punta Cana se destaca el Riu Naiboa. Si así lo deseas puedes abonar todos los planes y paquetes de hospedaje en hasta 18 cuotas con tarjetas bancarias.

Elegir según la comodidad: En este aspecto son los cruceros de lujo los que salen ampliamente victoriosos respecto a un viaje en avión en primera clase. Los servicios son totalmente opuestos y la posibilidad de entretenimiento a bordo en los cruceros es abismal puesto que son verdaderas ciudades flotantes. Casinos, salas de cine, shoppings y tiendas comerciales, funciones teatrales, piscinas techadas y descubiertas, entre muchísimas cosas más. Si quieres descansar los camarotes son muy amplios y las habitaciones cómodas. Respecto al avión, no hace falta que expliquemos demasiado, aunque es cierto que en primera clase los servicios mejoraron mucho, en especial la posibilidad de reclinar el asiento y transformarlo en una cama.

Uno o múltiples destinos: combinar varios destinos por vía aérea es realmente complicado, ya que tienes que tener en cuenta la salida de tu próximo vuelo y calcular con exactitud el tiempo libre para poder realizar excursiones. Corres el riesgo de perder el vuelo y arruinar tus vacaciones.

Por otra parte, los viajes en crucero incluyen paradas estratégicas en los sitios más importantes. Por ejemplo, con la compra del boleto hacia el Caribe, el crucero parará en Cancún y Playa del Carmen antes de continuar hacia República Dominicana o Miami. Otra ventaja de los cruceros es que si así lo deseas puedes quedarte en el destino sin volver a subir al crucero, pudiendo hacerlo en el viaje de vuelta. De esta manera, ganarás algunos días en el destino de tus sueños teniendo el viaje de vuelta asegurado.