Viva Mexico

Ocho mitos y verdades de los cruceros

Existen muchas ideas preconcebidas acerca de hacer un crucero. “Voy a engordar, pues lo único que se hace es comer”, dice uno, mientras que otro se teme: “Las cabinas son mínimas, no hay espacio ni para moverse”.

Royal-Caribbean-aumenta-sus-beneficios

A continuación, los mitos más usuales acerca de los cruceros y la verdad al respecto publicada por la compañía de cruceros Royal Carribbean:

Mito 1: “Me voy a aburrir”. La mayoría de la gente piensa que no hay mucho que hacer en los barcos. Esto es falso. Los cruceros disponen de excelentes instalaciones deportivas -como piscinas, pistas de trote y gimnasio donde hacer aerobics, clases de danza y de yoga y máquinas tipo nautilus-, salas de cine, teatros con espectáculos tipo Las Vegas, discotecas, bares, restaurantes, casinos y galerías de tiendas.

Además, en los barcos se ofrecen innumerables actividades diarias, que incluyen juegos de mesa (desde armar rompecabezas hasta juegos de backgammon), fiestas de disfraces y concursos, entre otras.

Pero, fundamentalmente, cuando el barco atraca en los diferentes puertos de destino, se puede tomar una excursión o recorrido por cuenta propia, y realizar compras al mismo tiempo que se conoce un país diferente cada día.

Mito 2: “Las cabinas pequeñas me dan claustrofobia”. Esto no es algo inevitable. Por un pago extra, los pasajeros pueden reservar cabinas más grandes, incluyendo una amplia suite. Además, los nuevos barcos tienen cabinas con vista al mar y balcones con puertas de vidrio.

Pero la consideración más importante que debe hacerse sobre este punto es que, realmente, los barcos disponen de tantos espacios abiertos y una cantidad tal de entretenimientos, que el pasajero sólo llegará a su cabina… a dormir.

Mito 3: “Adiós a la dieta”. Mucha gente cree que un crucero es un lugar donde el único entretenimiento es comer y dormir, y que la comida que se sirve, además de irrespetar el régimen, desata la gula.

Aunque es cierto que a diario se sirven buffets para las comidas, incluyendo uno a medianoche, la mayoría de las personas no comen más que en su casa. Todo depende de la disciplina personal, como en tierra.

Mito 4: “Cuando viajo en barco me mareo”. Si el pasajero tiene algún problema de salud, debe consultar a su doctor sobre los medicamentos que necesitará durante un crucero. Si marea o sufre de algún otro malestar relacionado con el mar, el médico podrá recomendarle alguna medicina adecuada que disipará el malestar inmediatamente.

Aunque es cierto que los más sensibles sentirán un leve movimiento, el tamaño de los barcos de crucero hace casi insignificante esta sensación. Es importante destacar que las “aletas” estabilizadoras del barco contrarrestan más del 80% de su balanceo. Además, siempre hay un doctor a bordo.

Mito 5: “Hacer un crucero es carísimo”. El costo promedio de un crucero de siete días oscila entre 175 y 222 dólares diarios por persona. En este precio se incluyen: traslados a diferentes destinos, alojamiento, comidas ilimitadas y entretenimiento.

Las bebidas alcohólicas, uno de los pocos ítems que no está incluido en el precio, tienen un precio menor que en tierra.

Pagar por separado cada uno de estos elementos en un viaje por tierra, costaría mucho más. Y tendría que empacar y desempacar cada día para visitar la cantidad de destinos que ofrece un crucero.

Además, informa Royal Caribbean, una de las formas que tienen los viajeros expertos para pagar menos es reservar con suficiente anticipación -en el caso de los cruceros, se habla de unos seis meses antes del viaje-, o viajar en los segmentos en que el barco regresa a su destino de origen, cuando se ofrecen verdaderas gangas por un viaje trasatlántico que, aunque ofrece menos destinos y más días en el mar, mantiene la calidad en el servicio y la variedad de actividades regulares de un crucero. Menos complicado y también económico es reservar un viaje en temporada baja, cuando se multiplican las ofertas.

Mito 6: “El ambiente es de geriátrico”. El mito de que los cruceros son sólo para “personas mayores” es uno de los más arraigados. La realidad es que, el 37 por ciento de los pasajeros de un crucero tiene una edad que oscila entre 18 y 34 años; el 25 por ciento tiene entre 35 y 54 años, y solamente el restante 36 por ciento tiene más de 50 años.

Mito 7: “Los cruceros no son para niños”. Muchas familias descartan esta forma de vacacionar porque consideran que los niños no tendrán nada que hacer a bordo del barco, o que el ambiente será muy “de adultos”.

La mayoría de las líneas de crucero tienen programas especiales para los niños, incluyendo servicio de niñeras y salones de juegos para los muy pequeños. Por otra parte, los padres deben considerar que hacer un crucero tiene una gran ventaja: los barcos son lugares muy seguros, donde difícilmente ocurren robos u otro tipo de crímenes.

Mito 8: “No hay tiempo suficiente para conocer bien ninguna parte”. En la mayoría de las rutas, hay muy poco que el pasajero no pueda ver al visitar un puerto durante un crucero. Aquí también hay que considerar una ventaja importante: en un crucero por las islas del Caribe, por ejemplo, el pasajero puede tener una muestra amplia de varios destinos sin correr el riesgo de “equivocarse” al hacer una elección.

Si una isla lo impresiona lo suficiente, siempre puede regresar por su cuenta y visitarla durante varios días. Este es uno de los principales beneficios que ofrecen los cruceros: amplían la visión de las cosas, permiten conocer el mundo. Después, la elección es suya.

La vida en un crucero

o “Lo que ocurre cuando la gente chévere hace preguntas tontas”

Los tripulantes de los barcos de Celebrity Cruise Lines presentaron una lista de las preguntas más disparatadas que suelen hacerles los pasajeros, lo que hace pensar que la humanidad no tiene muchas esperanzas de evolucionar…

  • ¿Se detiene el ascensor en la entrada del barco?
  • ¿Por qué se mueve el barco sólo cuando estamos en el mar?
  • ¿Genera el barco su propia electricidad?
  • ¿Me voy a mojar si hago snorkeling
  • ¿Qué ahcen con las esculturas de hielo después de que se derriten?
  • ¿La tripulación duerme a bordo?
  • ¿Está rodeada de agua toda la isla?
  • ¿A qué hora es el buffet de medianoche?
  • ¿Hay que salir a cubierta para practicar el tiro al blanco?
  • ¿Como sabemos cuáles fotos son las nuestras?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

3 × 1 =